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Karin Bia Arquitecta
Vista desde abajo del volumen blanco de la planta alta en voladizo sobre una galería con techo de vigas de madera, con barandas de vidrio en la terraza

Altos de Punta Piedras · Casa

Casa LGcasa de temporada en Altos de Punta Piedras

Casa LG (Life is good) es una casa de temporada en Altos de Punta Piedras, Punta del Este, en un terreno de 530 m² frente al océano. Su espacio continuo avanza en espiral.

Tipo
Casa de temporada
Lugar
Altos de Punta Piedras, Punta del Este
Superficie
Terreno de 530 m²
Premio
ADDIP 2012, mejor diseño de equipamiento (escalera)
Estado
Construida
Colaboración
Victoria Martín del Puerto y Martín Nonini, ayudantes de arquitecto

Para el verano y el invierno

El cliente pidió una casa de temporada para alquilar en verano, con el confort necesario para disfrutarla también en invierno. El estar y el comedor forman un solo espacio, con una chimenea de hormigón exenta y ventanales a lo largo de toda la casa.

Estar y comedor continuos con sofá blanco, lámpara de arco, chimenea de hormigón exenta y ventanales a lo largo de toda la casa
Estar, comedor y chimenea en un solo espacio
Pasillo junto a un ventanal de esquina que mira al jardín y a la piscina larga, con casas y cielo con nubes al fondo

Aberturas que se pliegan en las esquinas

Ventanal al jardín
La casa desde el jardín: dos plantas blancas con ventanales corridos, terraza con barandas de vidrio, un camino de losas sobre el césped y plantas de formio
La casa desde el jardín
Comedor con mesa de cristal y sillas rojas bajo lámparas de globos blancos, junto a la chimenea gris y ventanales con vista al mar

En Altos de Punta Piedras

El terreno, de 530 m², mira al océano en Altos de Punta Piedras, una zona en pleno crecimiento por las chacras marítimas y los clubes de campo. Las calles dibujan círculos concéntricos y todas salen al océano por sus dos extremos.

Vista desde abajo del volumen blanco de la planta alta en voladizo sobre una galería con techo de vigas de madera, con barandas de vidrio en la terraza

Como en una isla

Una punta de piedras de fuerte pendiente da a todos los terrenos vista al océano, al frente y a los lados, como si se tratara de una isla. Gracias a la trama en círculos, la vista se conserva también a escala peatonal.

«Como si se tratara de un solo espacio continuo, la construcción fluye en un recorrido con movimientos en espiral.»

Karin Bia

Un espacio en espiral

La casa funciona como un solo espacio continuo que fluye en espiral. Los bordes y los ángulos se disuelven: las aberturas se pliegan en las esquinas y no hay carpinterías ni pilares de hormigón en los bordes.

Pasarela de vidrio bajo un lucernario corrido, entre el muro blanco y la chimenea, con el jardín y el mar al fondo

Esquinas sin pilares

Pasarela de vidrio bajo el lucernario
Fachada posterior de la casa: dos volúmenes blancos en L con grandes ventanales, un deck de madera y la piscina con escalones bajo un cielo azul intenso
Fachada posterior y piscina
Piso de vidrio verdoso en la planta alta, con vista al estar y al comedor de sillas rojas a través de la doble altura

Un espacio continuo en espiral

Piso de cristal

Una escalera premiada

En 2012, la asociación ADDIP premió la escalera de esta casa como mejor diseño de equipamiento. Sus peldaños rojos vuelan desde un muro blanco, con pasamanos de acero, bajo un lucernario de vidrio.

Escalera de peldaños rojos volados desde un muro blanco, con pasamanos de acero y cuadros de colores en la pared

Peldaños rojos volados desde el muro

Escalera roja, Premio ADDIP 2012
Escalera roja de peldaños volados vista desde abajo, junto a un muro blanco con cuadros y bajo un lucernario de vidrio
La escalera bajo el lucernario
Sala de juegos con un sofá modular de cojines verdes, fucsias y celestes frente a una estufa a leña de ladrillo, entre ventanales

Una casa llena de magia y colores

Sala de juegos
Cocina blanca con estantería abierta y cava de vinos, junto a ventanales corridos con ventanas proyectantes

Llena de magia y colores

La casa nace de una selección cuidada de materiales, volúmenes precisos y atención al detalle. Karin Bia la define como «una casa llena de magia y colores»: en la sala de juegos, almohadones verdes, fucsias y celestes frente a la estufa a leña.